4 beneficios del Design Thinking para las empresas

Descubre que puede hacer por tu empresa el aplicar una de las últimas metodologías ágiles.

  • La metodología del Design Thinking ayuda a las empresas a ver oportunidades donde habitualmente encontraría problemas.
  • Haciendo uso de esta metodología es posible encontrar de forma más sencilla el equilibrio entre lo analítico y lo emocional.
  • Esta metodología ayuda a conocer al cliente en profundidad.

Las metodologías ágiles están revolucionando el mundo empresarial, sobre todo en aquellas empresas centradas en el desarrollo de producto y de software. ¿Pero sabes cómo funcionan este tipo de metodologías?

Su principal objetivo es el de adaptar la forma de trabajo de la empresa a las condiciones que presenta cada proyecto y cada producto a desarrollar. De esta manera se pueden acomodar mucho mejor a lo que pide el cliente y la producción se gestiona de forma mucho más eficaz.

El Design Thinking forma parte de estas metodologías ágiles que tanto están dando que hablar en los últimos tiempos. Esta metodología se implementa sobre todo en las empresas en las que se quieren crear ideas innovadoras para productos y servicios. Pero no es crear por el simple hecho de crear.

Las creaciones que se realizan bajo la metodología del Design Thinking tienen siempre en cuenta el deseo del usuario final, el destinatario. Diciéndolo de forma sencilla, el Design Thinking buscara ofrecer soluciones a las necesidades de los usuarios.

Al tratarse de una metodología aplicada en la producción el proceso es repetitivo, y es precisamente este carácter repetitivo el que permite localizar los fallos teniendo oportunidad de mejorar en cada nueva tirada de producción. Esta característica la convierte en una metodología perfecta para la producción de cualquier tipo de servicio o producto pues su único fin es ofrecer un trabajo de calidad que responda a una necesidad concreta.

Si realmente quieres conocer los beneficios que puede aportar el Design Thinking a tu empresa podemos destacar 4 motivos por los que deberías comenzar a aplicarla.

1. El usuario es el centro de todo

La empatía es algo muy importante en el trabajo de la metodología del Design Thinking pues es la que ayuda a conectar con el usuario final para saber cuál puede ser su necesidad. Para conocer estas necesidades de las que hablamos habitualmente suelen utilizarse encuestas generales para identificar los perfiles de usuario que pueden ser posibles consumidores.

2. Trabajar en equipo es fundamental

El trabajo en equipo es clave para el desarrollo. Contando con diferentes profesionales que puedan dar sus diferentes puntos de vista sobre la idea de producto se pueden alcanzar soluciones muy creativas. Da igual que el equipo sea pequeño o grande, la diversidad de puntos de vista es lo fundamental para poder dar respuesta a las necesidades de usuarios muy diversos.

3. La innovación es posible

Manteniendo al usuario como centro del desarrollo el equipo de trabajo puede trabajar en la búsqueda de soluciones novedosas y que al mismo tiempo respondan a las necesidades de ese usuario. Al trabajar en grupo las ideas innovadoras pueden surgir de forma más sencilla para después buscar entre ellas la más viable de todas y acorde al producto o servicio que se ofrece.

4. Probar es esencial

Como en toda producción las pruebas son fundamentales. Realizando pruebas desde prácticamente el principio de la producción se puede comprobar si las ideas que se están desarrollando son buenas desde muy temprano para ser descartadas rápidamente.

La metodología del Design Thinking es sin duda una de las metodologías ágiles más útiles para aplicar en tu empresa si tu objetivo es llegar al posible usuario de tu producto. Si quieres agilizar tu producción y dar respuestas acertadas a las necesidades de tus futuros clientes no lo dudes y comienza a utilizarla.

  • Fuente: Universia

 

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